Isla Mayor, escapada gastronómica

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AUTOR:  José Enrique González  (www.JoseEnriqueGonzalez.com)

17 Agosto de 2.012


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La Isla Mayor, antes llamada Villafranco del Guadalquivir, tiene hoy en dia unos 6.000 habitantes, y se encuentra situada en las Marismas del Guadalquivir, cerca de su desembocadura, teniendo una altitud sobre el nivel del mar de apenas unos 5 metros.

Su trazado urbano es el típico de un poblado colonial, tan como corresponde a su fundación, dedicándose principalmente al cultivo del arroz, obteniéndose un producto de excepcional calidad.

                    

 

Dada su proximidad al Guadalquivir y su escasa altitud, propicia la inundación, mediante el trazado de múltiples canales, de grandes zonas para el cultivo del cereal, abundando en estas zonas inundadas el cangrejo de río, los patos y los conocidos albures 

 

                    

La gastronomía de la zona, está basada en los productos locales y en la sabiduría popular, siendo muy apreciados los camarones, procedentes del próximo Guadalquivir y que se suelen tomar cocidos como aperitivo, y se han incorporado a la cocina local bajo distintas recetas.

Como siempre que frecuentamos esta zona, hacemos tiempo para el almuerzo bajo un sol de justicia y, cuando ya hemos recorrido los escasos comercios cercanos haciendo tiempo, pasamos al comedor.

Unas ensaladas nos refrescan, junto con unas heladas cervezas, y nos preparan el paladar para sacar todo el sabor a un plato de camarones fritos, sobre lecho de pimientos asados acompañados de un huevo frito.   Esmerada preparación de los pequeños camarones, desprovistos de sus antenas, uno a uno, secos, enharinados y fritos en su justo punto.  El contraste con los pimientos asados y entremezclados con el huevo, adquieren una textura y gama de sabores contrastados muy interesantes.

 

Los sabores siguientes son sutiles y originales, pues se trata de finos filetes de mujol de estero, ahumado y servido sobre tostadas con un excelente aceite de oliva que resalta el sabor del pescado y lo hace mas jugoso, adquiriendo un paladar mas pastoso y consistente con el toque de huevo duro que lo decora, aunque para mi gusto, sobra.

Como plato principal, optamos esta vez por unas cazuelas de arroz caldoso con pato de las Marismas, de recia carne y buen sabor, pero indiscutiblemente, el arroz es el protagonista de este plato, y muy especialmente el condimento para su elaboración, muy especiado y con abundante sofrito, con un exquisito sabor y una excepcional calidad de arroz, es una delicia que no se debe de eludir su degustación.

Los postres son normales y un café solo nos despabila para regresar, contemplando a lo largo del comino de regreso, bastas extensiones sembradas de arroz, muy crecidas, donde encuentran su alimento cientos de esbeltas y elegantes garzas, algunas cigueñas y otras especies que pueblan la verde zona.

Hacemos algunas paradas para hacer fotos y tenemos  la suerte de regresar con un dulce regalo: ¡unos 5 kilos de higos! cogidos directamente ante nuestros ojos.

        

 

Así sentí la Isla Mayor.

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AUTOR: José  Enrique González             

 

 

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