Tenerife, impresiones de un País. II

Puerto de la Cruz, Santa Cruz de Tenerife, Playa de los Cristianos y Fañabe, Icod de los Vinos, Teide

La propiedad intelectual, tanto de los textos como de las fotos, pertenecen al autor, por lo que está prohibida la reproducción total o parcial sin expresa autorización

AUTOR:  José Enrique González  (www.JoseEnriqueGonzalez.com)

Agosto 2.012


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Santa Cruz de Tenerife:

Las Islas Canarias están presentes, desde siempre, en la leyenda, como aquellas tierras míticas que se encontraban más allá de Las Columnas de Hércules, del estrecho de Gibraltar, camino del Mar Tenebroso. Aquí situaron muchos autores clásicos el Paraíso, los Campos Eliseos o el Jardín de las Hespérides, aunque uno de los primeros testimonios fiables sobre las Islas se lo debemos a Plinio, en el siglo I.

Cuando los conquistadores españoles llegaron a Tenerife, la Isla estaba repartida en nueve pequeños reinos o menceyatos: Taoro, Abona, Güímar, Anaga, Tegueste, Tacoronte, Icod, Daute y Adeje, al mando cada uno de un mencey, a quien asesoraba una asamblea de ancianos que se reunía en el tagoror. Los guanches, moradores prehispánicos de Tenerife, vestían con pieles y no hay constancia documentada de que dominasen el arte de la navegación pero sí de las batallas que libraban entre los distintos menceyatos y, posteriormente, entre estos y los conquistadores. Como curiosidad, estos antiguos moradores de las Islas usaban técnicas de momificación para algunos enterramientos, y muchas de estas momias se conservan hoy en día. Estas y los restos encontrados, por ejemplo, en enterramientos colectivos en cuevas, nos han dado una visión muy cercana de las duras condiciones de vida que soportaban, dedicados al pastoreo y la agricultura.

La conquista del Archipiélago se inicia formalmente en 1402, con las incursiones de Jean de Bethencourt y Gadifier de la Salle, en nombre de Enrique III, en Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro. Tenerife es la última Isla que se conquista, ya durante el reinado de los Reyes Católicos. La lucha es sangrienta y los españoles, mandados por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, sufren derrotas espectaculares, como la de La Matanza, en 1494. Un año después, el Adelantado regresa con un nuevo ejército y cambia la suerte en la batalla de Aguere, sentenciando el triunfo español en La Victoria.

A lo largo del tiempo, Tenerife ha estado unida a América como paso obligado de las naves hacia el nuevo continente. Los canarios participaron activamente como colonos en el nacimiento de naciones y ciudades. Fueron familias isleñas, por ejemplo, quienes fundaron las ciudades de Montevideo y San Antonio de Texas; y en la lista de defensores del Álamo abundan los apellidos netamente canarios. Venezuela y Cuba fueron los destinos tradicionales de los emigrantes tinerfeños.

El descubrimiento de América y la penetración europea hacia el Índico a través de la costa occidental africana hacen de Canarias una encrucijada de las rutas marítimas, lo que las convirtió durante siglos en objetivo de piratas y ataques por mar. En 1797 el almirante Nelson trata de tomar, con sus naves, Santa Cruz de Tenerife. Es derrotado por el general Gutiérrez y pierde un brazo en la batalla.

  

 

Como una constante en su historia, debido a su situación geográfica, Tenerife y las Islas han mantenido ciertas particularidades económicas y administrativas con respecto al resto del territorio nacional. Estas diferencias se plasmaron en la Ley de Puertos Francos de finales de siglo XIX (1872); en la creación de los Cabildos Insulares, que vienen a ser una especie de gobiernos de la Isla (1912); y con la puesta en marcha de la ley de Régimen Económico-Fiscal especial para el Archipiélago (REF), en 1991.

En 1982, Canarias se convierte en Comunidad Autónoma y, en 1986, se integra, con el resto del Estado español, en la Comunidad Económica Europea, después Unión Europea. En la actualidad, su encaje en Europa se concreta a través de un modelo diferenciado en el Tratado de Maastricht (1992) y el Tratado de Ámsterdam (1997) y es recogido por el proyecto de Constitución europea, en el Tratado de Lisboa (2004), y el estatuto de Región Ultraperiférica (RUP).

Cada uno de los pueblos y municipios de Tenerife conserva tradiciones centenarias cuyos vecinos mantienen con especial esmero. Dichas tradiciones están vinculadas a la cultura agrícola, en las zonas de tradición rural de las medianías; a la relación con el mar y la actividad pesquera; y la especial conjunción existente en la Isla entre sus habitantes y el territorio que habitan y sus especiales características

 

 

 

 

   

 

Costa Adeje, Garachico:

 

 

   

   

 

Teide, volcanes y estrellas:

Las Islas Canarias y el Teide, como elemento geográfico más visible, constituyeron un punto de referencia para la navegación entre el Estrecho y la costa atlántica africana desde la antigüedad. A escala mundial, el parque es uno de los pocos lugares volcánicos insulares que presenta ecosistemas zonales por encima del límite altitudinal del crecimiento arbóreo (timberline), dando lugar a dos ecosistemas únicos, que son: el retamar de cumbre y el ecosistema del pico.

El aprovechamiento de especies vegetales, del agua, la nieve y la extracción de minerales con fines diversos marcan un periodo de explotación de la cumbre que se interrumpe a partir de la creación del Parque Nacional en 1954, con la aparición del Reglamento que rige este espacio natural protegido y, sobre todo, con la Ley de Reclasificación de 1981 y el Plan Rector de Uso y Gestión del año 1984.

En 1981, el Parque fue reclasificado y se estableció un régimen jurídico especial. En 1989, el Consejo de Europa concedió al Parque Nacional el Diploma Europeo en su máxima categoría. Este reconocimiento a la gestión y a la conservación ha sido posteriormente renovado en 1994, 1999 y 2004. El área delimitada comprende una gran caldera ovoidal de 14 kilómetros de diámetro. Aunque se postulan varios orígenes para esta caldera, la teoría más aceptada explica que el sustrato se hundió debido al vaciamiento de una cámara magmática.

En total, se conocen 139 especies de flora vascular en el Parque, una tercera parte de las cuales son endémicas de Canarias. La vegetación dominante en esta zona es el matorral de alta montaña, pero también convive en este espacio la denominada vegetación fanerógama, como la violeta del Teide y, en los bordes de las fumarolas, la borriza de las cumbres. Y no podemos olvidarnos del tajinaste y su característico colorido cambiante. La fauna del parque está dominada por los invertebrados, más de 400 especies con un altísimo porcentaje de endemicidad (casi el 70%), donde los insectos son el grupo más abundante.

Como celebración del 50 aniversario de su transformación en Parque Nacional, en 2002 se iniciaron los trámites para que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo nombrase Patrimonio de la Humanidad. El día 28 de junio de 2007, tras cinco años de trabajo y esfuerzo, la organización supranacional decidió declarar el Parque Nacional del Teide Patrimonio de la Humanidad en su Convención de Patrimonio Mundial, reunida en Christchurch, Nueva Zelanda.

Bibliografía:Cabildo de Tenerife (www.tenerife.es)

 

 

 

   

 

 

En esta visita a Tenerife, hemos realizado una excursión que no conocíamos, y ha sido a Las Cañadas del Teide, bien definida en su nombre de Teide, volcanes y estrellas, pues salimos a las 4 de la tarde, hasta las 12,30 de la noche, lo que nos dió la oportunidad de contemplar aspectos pocos conocidos tanto del parque, como astronómicos.


La suerte nos acompañó cuando comenzó la excursión y empezaron las explicaciones sobre la configuración de la isla, su formación, su climatología, su vegetación, su orografía, etc. con una calidad de expresión, precisión y tecnicismo que nos llamó la atención e interesó.


Cuando comenzó a atardecer nos encontrábamos a mas de 2.000 metros de altitud y, al borde de un cráter desde el que divisábamos el horizonte, aunque padecíamos en estos dias de la conocida calima, que es la consecuencia de una tormenta de arena procedente del Sahara y que limita la visibilidad, pudimos contemplar una espectacular y distinta puesta de sol, desde tan peculiar situación.


Partimos de nuevo por el extraño paisaje "lunar" disfrutando de las formaciones rocosas de distintos colores, campos de hirviente lava solidificada, estratos diferenciados de la época de las erupciones, y sintiendo caer la noche en un desierto de piedras, donde la soledad y la ausencia total de ruidos le confieren un aspecto fantasmagórico, hacen de esta excursión una experiencia inolvidable.


Para la cena, nos tienen preparado un restaurante situado en la falda del volcán principal, donde tanto la electricidad, como el acopio de agua y demás necesidades están solucionadas por medios propios. Llegamos y nos reciben con un cóctel de bien venida, nos indican las mesas preparadas y nos sirven una cena agradable y en un ambiente familiar.


Cuando terminamos, nos reunimos todos en un patio y apagaron todas las luces para evitar contaminación lumínica, el cielo era impresionante a pesar de la bruma producida por la calima, nuestro guía, maravilloso orador y conocedor del Cielo y sus misterios, de la Tierra y su historia, nos dio unas explicaciones que nos llegó a nuestra curiosidad e incluso a nuestra espiritualidad, ayudado de un programa para localizar estrellas, de punteros laser y de linternas y avisadores que nos pusieron en alerta para poder ver en directo el paso del telescopio espacial Hubbe ¡nos impresionó!

 

 

  

 

El regreso a nuestros hoteles fue con un sentimiento de frustración por haberse acabado la experiencia, pero eran las 12,30 y ya teníamos que dar por finalizada nuestra excursión de Volcanes y Estrellas.

 

El regreso:

 

    

 

Así sentí Tenerife

 

 

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AUTOR: José  Enrique González             

 

 

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